El lirismo de Hugo Krauss R. tiene un ritmo de entradas y salidas, de verbos que vuelven en busca de una acción que es siempre la misma: soñar los días, contemplar las mareas, besar los besos de la mujer que está a su lado, ver pasar las nubes como el «agua tranquila» que respira en la sencillez con que se han escrito estos versos. No hay exabruptos ni arranques volcánicos. No conozco al hombre, pero imagino que el paso del tiempo es el dueño de este humilde milagro.
Roberto Brodsky
Escritor chileno
La poesía de Hugo Krauss R. se ilumina por dentro, invitándonos a navegar por las zonas del amor, la naturaleza generosa y el encuentro de un ser que dialoga con su amada. Es una poesía comprometida con el misterio y el prodigio de la vida, como las luciérnagas que aparecen en el atardecer deslumbrándonos con la intimidad de la luz. Leer a Hugo Krauss R. es soñar con la hermosura, como si nos acercáramos al misterio de una luciérnaga. Leerlo es un privilegio y un encantamiento.
Marjorie Agosin
Wellesley College
Estos poemas tienen la rara incandescencia del amor a la vida. Recogen el deleite de estar vivo y en contacto con la naturaleza que lo circunda. Los versos se encadenan en una elegía que incorpora la belleza de las cosas, como la riqueza del amor, las sutilezas del deseo, la emoción ante un paisaje, con un torrente de palabras que selecciona y vuelve a seleccionar, en una iteración que acompaña dulcemente al lector a lo largo del libro.
Rodrigo Pinto
Crítico literario de El Mercurio







